Construye una base duradera
El entrenamiento solo funciona si puedes mantenerlo.
La fuerza aumenta la carga. La resistencia te permite manejarla.
Desarrolla capacidad para mantener la constancia a lo largo del tiempo.
Dedos, Manos y Antebrazos
Estos soportan el mayor estrés y a menudo se convierten en un factor limitante.
El tejido conectivo se adapta lentamente y se deteriora cuando la carga aumenta demasiado rápido.
El trabajo específico aumenta la capacidad sin interferir con la escalada.
Codos y Hombros
Enlace entre los dedos y el cuerpo, constantemente bajo alta tensión.
Cuando la capacidad es demasiado baja, se sobrecargan rápidamente y limitan el entrenamiento.
El trabajo específico mejora la estabilidad y distribuye la carga de manera más efectiva.
Fuerza de Empuje (Antagonistas)
La escalada está dominada por el tirón. Sin fuerza de empuje, se generan desequilibrios y se acumula estrés alrededor de los hombros.
El trabajo específico restaura el equilibrio y mejora la estabilidad articular.
Escápula y parte superior de la espalda
Estabiliza la cadena de tracción. Sin ella, la transferencia de fuerza disminuye y el estrés se traslada a los hombros y codos.
El trabajo específico mejora la estabilidad y el control bajo carga.
La durabilidad determina hasta dónde puedes llegar.
La fuerza aumenta la carga. La durabilidad te permite sostenerla.
Desarrolla capacidad donde se acumula el estrés y apóyate en un trabajo específico para mantener la constancia a lo largo del tiempo.